Es tradición en Inglaterra rememorar a principios de noviembre con fuegos artificiales lo que se conoce como "la conspiración de la pólvora" de 5 de noviembre de 1605 ( si os interesa saber más, podeis buscar la información en internet, DIOS GOOGLE lo sabe todo!). La historia es que en la mayoría de parques de la ciudad, que por cierto son enormes y lo poco que visto hasta el momento son muy bonitos, hacen un espectáculo piromusical, y ese sábado lo hacían en Battersea Park, justo a dos calles de dónde vivo. Fuimos Emilie, mi compañera de piso, francesa, y dos amigas suyas, también francesas, Pascale y Pamela, y yo. Para entrar en el parque tuvimos que pagar 6 librars, nosotras y las 25.000 personas que nos reunimos allí para ver los fuegos, normalmente si no hay nada especial el acceso al parque es gratuito. Las dimensiones del parque son bastante considerables, teníamos que esperar una hora hasta que empezara, hacía mucha humedad y de estar parados esperando se nos metía el frío en el cuerpo, por eso luego entendí porque había una cola tremenda para pedir un vino que se sirve caliente, Mulled wine, pero que con semejante cola no pudimos llegar a pedir, así que nos arrimamos a una hoguera para que nos llegará un poco el calor hasta que llegó la hora de los fuegos.
El tiempo respetó el momento, no llovía, y pudimos disfrutar de esos 20 minutos de fuegos artificiales, me encantan! , fue emocionante porque a parte de lo bonito que son los fuegos en sí, la gente se entregó cantando todos juntos al ritmo de la música que formaba parte del espectáculo, parecía un concierto... sonó "viva la vida" del Coldplay, Beatiful day de U2... entre otras.